¿Cómo medir tu actividad física?

medir-actividad-fisica

La actividad física es la clave de la buena salud. Se define como cualquier movimiento corporal que resulte en actividad muscular y gasto de energía. En España, más del 40% de los adultos están por debajo del umbral mínimo de actividad. Se diferencia del deporte, que está sujeto a reglas precisas y condiciones especiales. Es esta diferencia la que implica medir los efectos de cada actividad.

Hay todo tipo de actividades para mantenerse en forma, ya sean profesionales, domésticas o lúdicas.

Para mantenerse activo, no es esencial practicar un deporte regular. Para los no deportistas sedentarios, hay muchas maneras de integrar el ejercicio físico en la vida diaria para cosechar los beneficios de la salud. Los beneficios son proporcionales a la cantidad de ejercicio realizado más que a la intensidad del mismo. En este caso, el tiempo que se pasa delante del televisor o de la pantalla del ordenador puede reducirse en favor de un tiempo libre más activo.

Por ello, han surgido nuevas formas de medir su actividad. Las pulseras y otras aplicaciones han sido desarrolladas para conocerse mejor a sí mismo, para seguir paso a paso el rendimiento de uno o, más simplemente, para medir la actividad física. Hay más de 30.000 con características específicas con las que cuentan las mejores pulseras de actividad para la mayoría de ellas. Cuentan los pasos, calculan el tiempo de sueño y las calorías gastadas. Estas aplicaciones han sido desarrolladas para cuidar su salud, que está lejos de ser superflua.

¿Qué métodos están disponibles para medir la actividad física?

Mientras que la medición del rendimiento es un componente del deporte, la actividad física no lo es. Tanto si se practica en el marco de las actividades de ocio como si se integra en los acontecimientos de la vida cotidiana (desplazamientos, bricolaje, hogar, etc.), es mucho más difícil de cuantificar. Los investigadores utilizan varios métodos. Más finas que las que los individuos pueden utilizar en casa o en un pabellón deportivo, que siguen siendo indicativas, permiten objetivar prácticas que a menudo son diferentes.

Basado en un cuestionario :

Puede tomar dos formas diferentes:

  • Diario de actividad: la persona registra su actividad física en tiempo real. Así es como describen lo que hacen, para transmitir su memoria lo más fielmente posible.
  • Cuestionarios: el cuestionario pregunta a las personas sobre su práctica a posteriori. Posiblemente muy detalladas, proporcionan mucha información sobre la frecuencia, la duración, etc., pero también sobre la percepción que tiene el sujeto de su propia actividad. Aunque el método tiene muchos sesgos, es barato, rápido y fácil de implementar, y tiene el potencial de llegar a un gran número de personas. La relativa inexactitud de la información se compensa con el efecto estadístico.

Basado en mediciones individuales :

Hay muchos métodos objetivos:

  • Observación directa o grabada de la actividad de las personas. Difícil de instalar y caro, es poco usado.
  • Reservadas a los laboratorios de investigación, las técnicas de calorimetría permiten determinar el gasto energético global y, mediante la sustracción del gasto energético en reposo, estimar el gasto energético de una actividad física determinada.
  • La medición de parámetros biológicos, como la actividad cardíaca o la ventilación, también puede utilizarse para medir el gasto energético.
  • Actimetría, que mide el movimiento. Los podómetros, por ejemplo, cuentan el número de pasos, con buena precisión si el equipo es de buena calidad.
  • En cuanto a los acelerómetros, que registran las aceleraciones del cuerpo en movimiento, permiten caracterizar la actividad física (intensidad, duración, frecuencia) de manera más o menos fiable según el tipo utilizado (muy fiable para los equipos de investigación, menos fiable para los acelerómetros de los smartphones).

Todo depende del objetivo!

Los diferentes métodos no cuantifican la misma cosa. En particular, los cuestionarios utilizados en las grandes encuestas de comportamiento proporcionan una mejor comprensión de los hábitos de las grandes poblaciones. Los métodos objetivos miden el gasto energético o los desplazamientos (acelerómetros en los smartphones) en función de las diferentes actividades practicadas. Por ello, distintos estudios recomiendan que se combinen y que “se avance hacia un enfoque más integrado para medir la actividad física y los estilos de vida sedentarios con el fin de evaluar mejor estos comportamientos y su influencia en la salud”.

 

se el primero en comentar

Dejar un comentario

Tu correo no será publicado.